martes, 20 de enero de 2009

SMA Trail - 2005

Verde el Cero, gritó el croupier con cara de contento. Un instante mas tarde se llevaba el pleno que habíamos depositado llenos de esperanza en el Negro el Once. Qué lo parió, gritó Ricardito con cara de grima. No queda otra que irnos a dormir temprano. Mejor así !!! Mañana hay que madrugar.

La semana previa estuvo complicada. Los glóbulos blancos no daban a basto con el virus de la gripe que avanzaba a paso redoblado. Finalmente aliados con algunos antigripales, antifebriles y yuyos curativos pudimos exiliarlo a tiempo y llegar al SMA ( léase San Martín de los Andes ) en óptimas condiciones. Sin rastros de los dolores de garganta me levanté el Sábado 27 para rumbear hacia la montaña. Portate bien me retaron mientras me despedían con un beso. Tranquila, si no pegamos el once nos vamos a dormir temprano.

Pasado el mediodía ya habíamos retirado las remeras y los pases libres para subir al cerro. Luego de pasear por Chapelco, saborear el chocolatito mas caro del mundo y saludar el Lacar, asistimos a la íntima reunión en donde prevalecieron las risas y el pesimismo. Los organizadores confirmaron lo que ya nos había adelantado el servicio meteorológico. Probabilidad de Nevadas. Mamita querida !!! Salimos de la reunión, catamos unos carbohidratos y nos fuimos a dormir cuando la ruleta desvalijó nuestras ilusiones.

Domingo frío si los hay. Aunque muchos quedaron ensobrados, Kakambas dijo presente en el cerro Chapelco con el pecho mas inflado que el Diego. Otra que no quiso perder presentismo fue la nieve. Tal como estaba pronosticado nos acompañó desde muy temprano. Después de algunas peripecias para llegar y estacionar nos instalamos en la confitería del cerro hasta que un megáfono nos empujó a la intemperie. Adentro estaba lindo, afuera lloraban los esquimales. El precalentamiento no calentaba y la sensación térmica se murió de frio.

Imaginando un poco lo que vendría, pero a la vez no teniendo idea, largamos abrigados hasta la frente. A falta de papelitos y serpentinas, el Barba nos daba la bienvenida al cielo arrojando nieve sin cautela. Con la adrenalina ganándole al frío recorrimos el primer tramo en subida. Tratando de no meter el pie en una trampa mortal nos fuimos para arriba con mucha calma. Ya con el cuerpo aclimatado, empezamos a disfrutar. Era MARAVILLOSO. Era el paraíso. Cómo hago para describir este lugar ??? … Era tanta, pero tanta, pero tanta la BELLEZA amontonada que la mismísima Valeria Maza pasaría de ser percibida. Caminos nevados cubiertos de árboles completamente blancos que de vez en cuando se desperezaban formando una imponente cortina de niebla que no dejaba ver mas allá de la nariz. Con el corazón contento y el alma rebalsando vida caminábamos mas lerdos que el viejo de Piero. Era un cuento de hadas. Faltaban Peter Pan y Campanita y estábamos todos.

A poco de conquistar la cima. Escuchamos los aplausos que provenían de la base. Otra vez sopa. Al igual que en Copahue, San Martín se volvió a colgar los laureles. Este tipo debe ser descendiente del General sino no se explica tanta experiencia sobre suelos cordilleranos. Mientras tanto nosotros seguíamos llenando nuestras retinas de lugares únicos. Aprovechamos la caminata para sacar la cámara y capturar momentos en un papel. Qué impresionante. Los lugares hermosos no paraban de desfilar. Nadie quería terminar la carrera ( salvo el libertador que ya estaba en las regaderas ). Volamos un rato hasta que la locura enloqueció. Andrés perdió los patitos de la fila y en un acto de arrojo picó tres veces en el trampolín y al mejor estilo Red Luganis se clavó de marote en el medio del cerro ... QUE DESASTRE !!! ... Pobre pibe !!!

Llegamos al punto de inflexión intactos. Dieguito Zarba nos dio el último envión y bajamos como planeando. No había manera de frenar. De pronto mi pierna derecha entró en una trampa mortal y a rodar con toda mi humanidad. Un par de vueltas y arriba. Disfrazado de muñeco de nieve seguí bajando. En un periquete ya estábamos cruzando por debajo del reloj y guardando en el cajón de los recuerdos las mejores imágenes de nuestra visita al cielo.

Siempre que llovió paró. Siempre que nevó ??? ... Doña nieve no quería aflojar. Nos despedimos de amigos, de Chapelco, del Lacar y emprendimos la vuelta. Junín blanco. El Colloncura blanco. Recién en Piedra, el Barba se quedó sin copos en la bolsa. Siempre que nevó, también paró. Los últimos rayos de Sol nos despertaron de aquel trance increíble.

No quiero irme sin felicitar a todos los que estuvieron soñando el Domingo 28 de Agosto del 2005 en San Martin de los Andes, donde supimos convivir con la naturaleza en su máxima expresión. FELICITACIONES a PATAGONIA EVENTOS por ponerle el pecho a la nieve y lograr armar una competencia inigualable. Y FELICITACIONES a todos aquellos que descubrieron que para estar en el paraíso no es necesario estirar la pata ni mucho menos, solo basta con salir del sobre.

Ricardito, Andrés y el abajo firmante prometimos volver a SOÑAR. Volver a encontrarnos con Chapelco y toda su nieve. Volver llenos de esperanza, y con alguna fichita mas, en busca de revancha por el maldito Negro el Once que aquella fría noche de invierno nos mandó a dormir temprano.

2 comentarios:

Arlequincita dijo...

Pablo, me estás haciendo dar ganas de salir a correr...y no la coneja, como hasta ahora, sino probar a ver si me gusta jejeje!!

(igual se me pasan rápido las ganas, menos mal!!!)

Te dije ya que me encanta leerte. Te lo digo una vez más.

¿Tus amigos siguen siendo pechofrío y no te comentan? Ya te dije, poné un aviso clasificado juaaa
Besho

Pablo Martín Giottonini dijo...

Arlequincita agradezco tus líneas una vez mas. Hoy por la noche este relato no se va a dormir “zapatero”.