
viernes, 29 de febrero de 2008
Vamos por más - I

sábado, 23 de febrero de 2008
En el camino aprendí
Corrimos por correr 7 kilómetros en Nqn. Disfrutamos de 12 kilómetros nocturnos en la corrida de Cipolletti. A medida que las pruebas pasaban íbamos mejorando indumentaria. A saber, los pantalones de fútbol te paspan los huevos, las medias de fútbol coleccionan ampollas, y las camisetas de fútbol vienen con chivo. Siguiendo la voz de la experiencia me hice de un pantaloncito corto, un par de soquetes y una remera liviana, envidia de los hombres que le gustan los hombres ( putos ). En fin, estábamos hecho unos atletas de elite y no podíamos correr ni la cortina del baño.
viernes, 22 de febrero de 2008
RICARDITO - Un grande ( de edad )
Empapado en sudor, con un tranco concentrado y parejo se lo ve pasar por la avenida Argentina en busca de la meta. Mas tarde se cuenta unos chistes al lado de desconocidos. Y finalmente termina en el escenario practicando bayly junto a Bon Giovanni. Ese es el clásico Ricardito que descubrimos, en medio de la tormenta de una largada, hace cinco años atrás. Con un corazón tan grande como el de Williams Wallace, con mas recuerdos que canas y mas alegrías que arrugas, encara cada carrera tan apasionadamente como cualquiera de nosotros encararíamos a Evangelina Anderson. No hay lluvia, tormenta ni centellas que lo hagan recular. Sentarse a la orilla de una prueba atlética y no verlo pasar con su tranco concentrado y parejo, es como ir a ver a River al monumental y encontrar al burrito, y sus gambetas, sentado en el banco de suplentes.
El Richard no falta a una cita. Con sus cincuenta y tantos encima, siempre está listo para volver a desplegar las alas. Si buscan al Viejo Matias vayan al anden, es el de uniforme gris. Si quieren ver a Ricardito búsquenlo en las gateras, ahí estará con su pantalón cortito y su bolsita de los recuerdos esperando que el reloj le de permiso para volar.
jueves, 14 de febrero de 2008
Debut & Bienvenida
Cómo quien espera su turno en una noche húmeda de cabaret para entrar a perder su virginidad con la mas despampanante mujer del local, estábamos con Andrés a punto de correr nuestros primeros 10 km. Los nervios del debut no eran para nada menores. Los aproximadamente 40 atletas tenían pinta de corredores, nosotros teníamos pinta de teloneros de Horacio Guaraní ( sin desmerecer a los teloneros ). La dueña del local nos dio el visto bueno, y salimos con cara de susto amontonados en el pelotón que no tardó en desglosarse en una delgada línea de atletas. En el lote de adelante iba nuestro Sebastián. En el lote del medio iba mucha gente. En el lote de atrás iba poca gente. Nosotros no teníamos lote. El circuito contaba con 3 vueltas a un barrio de Cipo. A medidas que se iba cumpliendo la prueba nos íbamos sumergiendo en la mas triste soledad. El papelón era inminente. Nuestro Sebastián ya había llegado. Los banderilleros se querían ir a dormir la siesta y la barredora se aburrió de barrer. Luego de algo mas que una eternidad apareció ante nuestra mirada atónita el arco de llegada. Aquella noche húmeda de cabaret, con el pecho mas inflado que Cucciufo y la sonrisa del guazón, salimos del local abrazados, airosos y bastante satisfechos.
sábado, 9 de febrero de 2008
Y ahora ?
Luego de varias semanas de hacer migas con el frio asfalto, me atrapó la monotonía. Qué carajo hago ahora ? Los lottos azules hacían puchero desde el olvido. Los kilos ya no eran ajenos. Fue entonces cuando entró en escena un amigo del alma. Sebastián. Triatlonista por excelencia. Las charlas de huelles perdidos ya estaban pasadas de moda, así que platicamos profundamente sobre su deporte de cabecera. Largo y tendido en nuestra charla estábamos cuando la idea de participar en una prueba atlética emergió sobre el tapete. Luego de insistir nada, ya estaba en la línea de partida con Andrés. Otro amigo del alma. Otro deportista huérfano con mucho para dar. Fueron apenas 3 km al lado de niños, madres con changuitos, mascotas y monopatines. Aunque no terminamos en el lote de punta, fue impresionante la ventaja que le sacamos a mucha gente, sobre todo a las madres con changuito. Al cruzar la meta caímos en cuenta que teníamos mucho para dar en este nuevo pasatiempo . . .
jueves, 7 de febrero de 2008
El SALITROSO dijo basta
Un 14 de Abril se hundió el Titanic y hasta Di Caprio pasó a mejor vida. Un 17 de Diciembre los hermanos Wright volaron por primera vez, y un 20 de Julio ya estábamos paseando por la Luna. Un 6 de Junio los yankees dieron un vuelco de 180 grados en la Segunda Guerra Mundial desembarcando en Normandía, y un 11 de Septiembre se volvieron vulnerables. Un 8 de Octubre nació en Luis Beltrán y un 10 de Enero nuestros corazones se inundaron de tristeza.
10 de Enero del 2003 . . . El SALITROSO dijo basta . . .
Se terminó una historia de amor. Como en la mejor novela mexicana, la pelota y sus botines se dieron el último beso apasionado.
Luego de enchastrar las amarillas gramillas, con su fútbol Champagne, el pibe de Beltrán, EL SALITROSO, decidió colgar los botines. Con 28 Octubres en la espalda y algunos menos con los cortos, nos dejó con ganas de mas. Ya no disfrutaremos de aquella picardía, de aquella estampa, de aquel quiebre, de aquel pique, de aquella definición espontánea . . . Lamentablemente la pelota perdió un compinche. Pocos entendidos en el tema quedaran intentando ocupar su lugar, mas nadie lo igualará.
10/01/2003. El fútbol se vistió de negro. El fútbol esta de luto. Se fue. Se cansó. Lo vamos a extrañar. Quedó su pasión. Quedó su magia. Hasta siempre. Las arañas que habitan en los rincones de los arcos, ya podrán dormir tranquilas . . .